CARISMA
 

El carisma es un regalo de Dios, un don vivo del Espíritu Santo, una fuerza vital, espiritual que Dios da a una persona, que lo encarna y adapta a las necesidades de las gentes y los pueblos en cada momento histórico.

Nuestro carisma se puede resumir en lo que se nos dice en el articulo 4 de nuestras Constituciones: “ser con estilo franciscano-mariano, signo y portadoras del amor de Dios a los niños, jóvenes, enfermos y ancianos, especialmente a los más pobres”.

 
Nuestro carisma tiene dos pilares fundamentales:
 
somos franciscanas: y como Francisco de Asís, optamos por vivir en fraternidad la acogida, sencillez, humildad, minoridad, pobreza, la alegría, siendo portadoras de Paz y Bien.
somos de la Purísima: así lo decía nuestra Fundadora, y así nos consideramos nosotras, hijas de esta buena Madre, intentando imitar sus virtudes, y expresándole nuestro amor. Como dice el artículo nº 5 de Constituciones: “Ella nos ofrece el modelo de lo que debe ser nuestra vida: engendrar continuamente a Jesucristo entre los hombres”.
Y esto se traduce en las obras que llevamos a cabo en Europa, África y América .
Desde nuestro ser franciscano, trabajamos por dar respuesta a las necesidades más apremiantes de nuestro mundo. Actualmente estamos presentes en misiones, colegios, hospitales, residencias de ancianos, centros de acogida a niños, atención a inmigrantes, enfermos psíquicos, colaboración en parroquias, y pastoral juvenil.